Historia

En el Miss Clara Hotel, el arquitecto de fama mundial Gert Wingårdh ha creado, con una precisión milimétrica, una cálida atmósfera de exclusividad moderna y funcionalidad, en pleno centro de Estocolmo. Al mismo tiempo, ha sabido conservar deliberadamente muchos de los detalles originales que recuerdan un pasado apasionante y rinden homenaje a la rica historia del edificio.

Escuela femenina durante casi 40 años
Los suelos de piedra que aún pueden verse en la mayoría de las zonas comunes de Miss Clara han sido pisados a lo largo de los años por los zapatos de cientos de ambiciosas alumnas. En 1910 se construyó, en el número 48 de la calle Sveavägen, un nuevo edificio escolar que albergaba entonces uno de los centros de enseñanza femenina más grandes de Suecia: la escuela femenina Ateneum. Uno de los estudios de arquitectura más destacados de la época, Hagström & Ekman, recibió el encargo de diseñar este edificio, en el que aún se conserva la barandilla de la escalera entre las cuatro plantas inferiores originales y que, a día de hoy, sigue sirviendo de apoyo firme para desplazarse verticalmente por el interior del edificio.
El diseño del edificio se inspiró claramente, en el momento de su creación, en el estilo Art Nouveau, que se hizo muy popular en toda Europa a finales del siglo XIX y principios del XX. Desde el exterior aún se pueden contemplar las ventanas originales de la casa, cuyos marcos superiores, formados por pequeños paneles, son detalles muy característicos de esta tendencia que imperaba en el mencionado cambio de siglo.

Incluso nuestro nombre tiene una historia
Cuando se habla de popularidad a finales del siglo XIX, resulta casi imposible no mencionar a Clara Strömberg. Clara fue en aquella época una directora inmensamente popular que, con un entusiasmo inagotable, siguió siendo una influyente figura de autoridad para los alumnos del Ateneum. La maravillosa actitud de Clara ante la vida, junto con su valentía para ir a contracorriente —fue, entre otras cosas, una de las pioneras de la educación sexual en Suecia—, también nos ha inspirado en nuestro trabajo y, por ello, hemos decidido bautizar nuestro hotel con el nombre de esta mujer tan especial.

Los primeros pasos hacia una nueva época de esplendor
Tras el cierre del colegio femenino en 1939, el número 48 de la calle Sveavägen ha llevado una existencia relativamente anónima como edificio de oficinas. Con la llegada del Miss Clara Hotel, queremos volver a dar vida a este fantástico edificio y, en el futuro, ofrecer tanto a los visitantes de fuera como a los estocolmesanos de toda la vida una experiencia hotelera absolutamente única.
Fotografías: Larssons Ateljé, publicadas por el Museo de la Ciudad de Estocolmo